Evangelizando Scrum

Uno de los retos más complicados a los que se suelen enfrentar todos los que forman parte de algún equipo que abrace las metodologías ágiles es contar en qué consiste su forma de trabajar a los a los civiles (aquellas personas ajenas al mundo tecnológico/del software y que no tienen porque entender nuestra jerga y tecnicismos). Esta labor es aún más complicada cuando tu jefe o algún superior al que reportas es un civil. Normalmente esta ardua y peligrosa tarea recae sobre los Scrum Masters, pues entre otras, su función evangelizar en las bondades y también defectos de las metodologías ágiles, en concreto Scrum aunque también hay cabida para otras como Kanban.

Voy a profundizar un poco en algunas aseveraciones que he hecho pues si bien algún profesional del mundo Agile sabe de lo que hablo, lo más probable es que el resto no.

Quisiera empezar por la necesidad casi imperiosa que tienen todos los Scrum Masters de evangelizar a todo bicho viviente con el que se cruza. La razón de este comportamiento no es porque de repente se les hayan abierto las puertas del cielo y se hayan convertido en profetas si no porque si bien Scrum puertas adentro se perciben todos sus beneficios, se viven las liturgia y se impregna el sentimiento de equipo; de puertas hacia fuera estas sensaciones son difícilmente perceptibles por lo que es casi obligatorio el ir por ahí contando las maravillas y detalles de la metodología con la que trabajas.

Aunque no te lo creas pero tu jefe o responsable no tiene porqué saber de Scrum y lo mismo ni le importa. Está bien, no pasa nada, estas situaciones se dan muy a menudo, cuando reportas a un mando no técnico, bien de negocio, o miembros del board de la compañía. Este escenario no tiene porque causarnos respeto o miedo, aquí os comparto algunos consejos sobre como abordar esta situación:

  • Desde el día uno tu responsable tiene que ser consciente del trabajo que vas a realizar y como vas a hacerlo.
  • Hazle un breve resumen de lo que consiste la metodología, no se trata de hacerle un curso si no que sepa los aspectos básicos de los procesos que vas a seguir.
  • Avísale de que habrá situaciones que no entienda pero que cuando eso ocurra ahí estarás tú para explicárselas.
  • Invítale a las liturgias, sobre todo al principio, si participa algún daily meeting, planning o retrospectiva seguro que le es mucho más encillo entender todos los conceptos. Desde luego no es lo mismo que te lo cuenten a vivirlo tu mismo.
  • Se transparente, cuando haya problemas (y en mundo del software siempre los hay) trata de contar todo como realmente es, no maquillar la realidad por muy dura que sea. Siempre será preferible esto a que se te pueda acusar de ocultar los problemas, ya que aunque los del equipo saben que no es así pero desde fuera es difícil de entender que, por ejemplo, se les diga que no a una petición que hacen en medio de un sprint.

Estas son solo algunas de las situaciones en las que un Scrum Master o cualquier miembro del equipo tiene que poner un especial esfuerzo en evangelizar al personal. ¿Y tú? ¿has tenido que lidiar con una situación similar?, compártela con el resto en los comentarios.